Control de Daños, Crisis Online e Inteligencia Económica

11/21/2012

E-Reputación, o Vigilancia Competitiva en Redes Sociales

(PDF original descargable aquí)

En un entorno complejo como el actual, contar con un “colchón” de reputación, tanto online como offline, es fundamental para que una empresa se mantenga a flote con éxito (o se hunda).

¿Conocía Repsol la crisis internacional que estaba a punto de llegarle? ¿Lo sabía el Gobierno de España? ¿Podían haber previsto un conflicto de magnitudes transoceánicas?

Las redes sociales en general, y Twitter en particular, llevaban tiempo avisando de las críticas y demandas de algunos países latinoamericanos frente a la petrolera española. Las peticiones de nacionalización de la filial de Repsol, YPF, eran una realidad en los medios de comunicación en Internet hace unos meses.

Las redes sociales llevaban tiempo avisando de las críticas y demandas de algunos países latinoamericanos frente a la petrolera española Repsol.

Un estudio de reputación online (e-reputación) realizado por la consultora idinteligencia sobre las relaciones entre los movimientos antisistema y algunas grandes empresas españolas, revelaba una realidad muy concreta para el caso de la petrolera. La mayoría de las conversaciones y comentarios tenía una tonalidad negativa, y en el caso de Repsol, presentaba unas temáticas que no aparecían en el resto de empresas analizadas.

La procedencia de las críticas era, en su mayoría, de internautas latinoamericanos. En una situación política, económica y social difícil como la que vive España, contar con un buen colchón de reputación, tanto online como offline, puede ser la clave para sobrevivir o fallecer para una empresa. Ojo, ambas reputaciones están íntimamente relacionadas, mucho más de lo que los empresarios presuponen.

Cómo se define

Por definición, la reputación es la opinión o consideración que se tiene sobre algo o alguien. En este sentido, la reputación online se constituye sobre las opiniones que expresan los internautas a través de Internet de forma libre y, sobre todo, anónima en muchos casos. La “protección” que otorga hablar de algo o alguien en un medio online, sin la necesidad de decir el nombre, hace que las opiniones negativas sean más virulentas que si se hicieran en persona. El uso que una empresa, una marca o una persona le dé a la información que se puede obtener de esos comentarios será lo que determine las actuaciones que habrá que seguir en momentos delicados.

En términos de “Inteligencia Económica” (conjunto de estrategias que apoyan la toma de decisiones de las empresas basándose en el análisis de datos en diferentes áreas), la inteligencia en los social media obtiene datos de los diferentes medios de comunicación digitales: foros, blogs, redes sociales verticales y horizontales, wikis, feeds…, los analiza y los transforma en información relevante para una empresa. A partir de ahí las estrategias que se pueden adoptar son muy variopintas.

Los medios sociales han creado nuevas formas de comunicación. Independientemente de cuál sea el medio y de cómo evolucionen los social media, esta manera en que se comunican las personas se ha introducido en nuestras vidas para quedarse. Como decía Gerard Costa, experto en marketing de ESADE, “la gran revolución para las compañías es poder recibir comentarios; los consumidores hablan de ellas y, sobre todo, conversan entre ellos”.

El poder de influencia

La idea fundamental de la web 2.0 es precisamente esa, que la generación de contenidos en una página o en un medio digital ya no es creada solo por su propietario. Ahora los contenidos tienen múltiples orígenes y direcciones. Los usuarios pueden modificarlos, ampliarlos y difundirlos. De la red de influencia que tengan dependerá el que un comentario o una información se convierta en viral (difusión rápida y exponencial de una información) o no. Es decir, no todos los que opinan tienen el mismo grado de influencia sobre la población; pero siempre hay, para cada tema, unos pocos que generan mucha influencia en la ciudadanía. Está en el tejado de las empresas, marcas e instituciones conocer a estos “influenciadores” y saber lidiar con ellos. En esta viralidad recae uno de los componentes de éxito de los movimientos antiglobalización y antisistema. Grupos de personas que se reúnen en torno a la lucha por ciertas reivindicaciones en contra del capitalismo, las multinacionales y los sistemas políticos.

España, en mayo de 2011, vio nacer un movimiento que surgió con la protesta en Internet de varias plataformas en contra del nombramiento de Ángeles González Sinde como ministra de Cultura del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Estas críticas, que comenzaron por un mensaje (tweet) publicado en la red de microblogging de Twitter, tuvieron una difusión de más de 20.000 comentarios en tan solo un día.

Miles de internautas criticaron el anuncio de Movistar (“Asamblea”) porque percibieron que la marca se burlaba de los movimientos ciudadanos.

Para las plataformas “no les votes”, “juventud sin futuro” y “democracia real ya”, el apoyo recibido por los internautas fue determinante para darse cuenta de que, en diferentes foros, todos estaban hablando de lo mismo y de que podían demandar mucho más a la clase política.

El 15 de mayo de 2011, “democracia real ya” convocó varias manifestaciones en algunas ciudades de España. Ese fue el nacimiento de lo que se llamaría el “movimiento 15m”, nombre popular de la unión de las diversas plataformas antisistema que se integraron en esas manifestaciones.

Redes sociales, vehículo de comunicación

Las demandas del “movimiento 15m” se incrementaron más allá de las iniciales; exigían el fin de la corrupción política, un cambio del sistema electoral o medidas fiscales más agresivas para las grandes empresas y fortunas españolas, entre otras reivindicaciones. Las diferentes vertientes locales de cada “movimiento 15m” mantuvieron, y aún lo hacen, una comunicación constante a través de los medios de comunicación online con sus miembros y con el resto de la ciudadanía española.

Las grandes empresas españolas no quedan fuera de estas reivindicaciones en absoluto. Es más, en cuestiones concretas son el foco de la “ira” de los “indignados”. Destacan las entidades bancarias como BBVA, Banco Santander o La Caixa, que se llevan la peor parte de las críticas asociadas a múltiples temas.

La imposibilidad de muchas familias de hacer frente a sus créditos hipotecarios y los consecuentes desahucios han hecho que muchos ciudadanos se organicen para tratar de paralizar estas acciones. Bajo el hashtag #stopdesahucios, los internautas informan de la fecha y lugar donde se van a realizar los desahucios y se presentan allí para impedirlo.

Fuente: Twitter

Fuente: Twitter

Uno de los casos más potentes es el que se erige bajo el título #12m15m. En él, el movimiento antisistema quiere celebrar el primer aniversario de su existencia con movimientos, asambleas y manifestaciones desde el día 12 de mayo hasta el 15. Entre sus propuestas ha habido llamamientos a la ciudadanía para sacar todo el dinero posible de los bancos con el fin de perjudicarlos.

Las redes sociales son el medio más rápido y común a través del que se comunican los distintos “movimientos 15m” de España y del mundo. Las acciones contra las grandes empresas se están comunicando a través de Internet.

Volviendo al comienzo del presente artículo, vemos algunos ejemplos de los comentarios que se mueven a través de las redes sociales referidos a Repsol:

Mientras las grandes empresas de España como Mercadona, BBVA, Telefónica o Iberdrola se esfuerzan en mejorar su imagen con acciones de responsabilidad social corporativa (RSC) o con acercamientos a algunas de las reivindicaciones del 15m, los internautas más activistas en contra del sistema financiero, económico y político de España van ganando adeptos en sus llamamientos.

Sin embargo, algunas de estas empresas pensaron que podrían aprovechar los movimientos de los indignados para mostrar una imagen de acercamiento hacia ellas. Es el caso de una conocida compañía de telecomunicaciones…, que produjo un anuncio de televisión en el que un grupo de personas, aparentemente organizadas como una asamblea, debatía sus demandas a la empresa para que mejorase su oferta comercial. Lejos de ser vista de forma positiva, miles de internautas se posicionaron en contra de ella argumentando que se burlaban del movimiento ciudadano.

La importancia de anticiparse

Diferentes aspectos pueden afectar a la reputación online de una empresa. La asociación de varias circunstancias en torno a la Casa Real española ha abierto numerosas críticas hacia la entidad bancaria en la que trabaja la infanta Cristina. También se han observado comentarios negativos hacia una compañía energética por su participación en el accionariado de otra gran empresa.

Imagine por un momento que las entidades bancarias fueran ajenas al llamamiento de retirada masiva de dinero. Imagine que en una sola semana estas entidades se quedaran sin miles de millones de euros por una acción coordinada a través de internet. Mediante los análisis de e-reputación no solo se conoce qué se dice de una empresa, sino quién lo dice, en qué momento (comentarios puntuales o continuos) o en qué tipo de medio. Averiguar con anterioridad un conflicto puede hacer que se elimine de raíz o, en aquellas ocasiones en las que no es posible atajar, sí minimiza sus efectos.

La asociación de varias circunstancias en torno a la Casa Real española ha abierto numerosas críticas hacia la entidad bancaria en la que trabaja la infanta Cristina.

Una crisis que no se coge a tiempo puede resultar devastadora para cualquier empresa. Internet mueve millones de comentarios e informaciones a lo largo y ancho del globo terráqueo. Ser ajeno a este hecho no significa que no exista. De cada uno depende la voluntad de conocer esos comentarios.

Los análisis de reputación online deben verse como la capacidad que tiene una empresa de conocer la información para prever, modificar o potenciar comportamientos y, sobre todo, para combatir una situación de crisis o un foco potencial de conflicto. Como dice un buen amigo analista, “que una empresa ignore lo que se dice de ella en internet y en las redes sociales no significa que los clientes o
los potenciales vayan a dejar de hablar de ella”.

Bértol Gorospe

Director ID Inteligencia
Profesor ESIC
TopTen Strategic Marketing
bgorospe@idinteligencia.com


Marca País Inteligente: compromiso, tenacidad y know how.

02/14/2012

La característica líquida de las marcas requiere un estado de atención continua hacia los entornos cambiantes. La capacidad de adaptación de estas marcas a dicho entorno debe ser una premisa básica siempre y cuando no se vean afectados los valores fundamentales que la marca defiende. Tener una visión, identidad e imagen claras de la marca será la pieza clave para poder establecer estrategias que permitan hacer crecer la marca con independencia de las circunstancias.

Estos aspectos quedarían huérfanos si no somos capaces de comunicar de manera eficaz y coherente a unos públicos definidos y concretos los valores que la marca expresa. Por tanto, tal y como comenzamos en el último post,  a continuación podemos ver los siguientes, y últimos, 5 principios que marcan nuestro decálogo para la Marca País:

  • KNOW HOW: “Cada envase-Marca País requiere una manera de ser llenado y no son los líquidos los que imponen su criterio”: muchos son los actores institucionales que cuentan con capacidad de influir en la Marca País y, cada uno con alcance y objeto diverso, están implicados con empresas y sociedad civil en el desarrollo de las competencias que generan nuestra imagen interna e internacional. Cada envase-Marca País requiere una manera a la hora de ser llenado; y el expertise de cada uno de los puntos de contacto que representan estas instituciones ha de confluir en una visión común. La Marca País debe ser multifacética y coherente, es decir, que todos los agentes implicados en la creación de la Marca País deben complementarse para que se vea reforzada en el exterior por el aporte de lo local y no al contrario.

Por tanto: ¿Caminamos todos de la mano hacia un objetivo común?

  • COMUNICACIÓN: “Cerremos la botella-Marca País con un tapón especifico para que llegue intacta al ciudadano-consumidor”: seamos capaces de construir mensajes coherentes y difundirlos de forma eficaz. El nuevo marco económico mundial nos obliga a comenzar a articular comunicación con los nuevos protagonistas que hasta la fecha resultaban prácticamente desconocidos para nosotros: Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica… tratar de captar su turismo, sus inversiones, el interés hacia nuestra producción de bienes y servicios y, sobre todo, saber comunicárselo.

Por tanto: ¿Cómo vamos a comunicarnos con audiencias relativamente nuevas para nosotros de manera eficaz?

  • SEGMENTACION: “Enviemos nuestra botella-Marca País rellena y bien sellada al que tenga sed y si no la tuviera, basta con que quiera beberla”: las marcas comerciales con alcance global conocen bien que gran parte del éxito de un acertado posicionamiento radica en ser capaces de transmitir los mensajes adecuados a cada audiencia.  Debemos enviar nuestra botella rellena al que tenga más sed, esto es, concentrar nuestros esfuerzos en aquellos segmentos o mercados más receptivos y rentables primero, para pasar, posteriormente, a los siguientes públicos-objetivo por orden de importancia y capacidad de influencia en una lógica de concentración de fuerzas.

Por tanto: ¿A quién vamos a dirigirnos para potenciar al máximo la Marca-País?

  • PROMESA: “Si nos encontramos perdidos escribamos un mensaje, pongámoslo en la botella, tapémosla y tirémosla al mar digital. Seguro que alguien la encuentra en alguna playa”: exponerse al mundo, la Marca-País es un acto de democracia de un país siempre y cuando esté dispuesto a aceptar la crítica y sobre todo a trabajar para mejorarla. Ese esfuerzo debe ser la promesa de nuestra Marca-País. La Marca España ha de estar preparada para responder a esa promesa que difundimos cuando promocionamos nuestra cultura, nuestros productos o nuestras industrias más competitivas en el exterior. Ello requiere un constante trabajo de seguimiento, de conocer en profundidad qué imagen se está creando de nosotros, qué otras Marcas País pueden estar aprovechando cualquier fallo (crisis aeroportuaria, una gestión ineficaz de nuestras competencias más sólidas) para reemplazar nuestra promesa por la suya.

Por tanto: ¿Somos capaces de cumplir aquello que prometemos sobre nuestra Marca-País?

  • MONITORIZACION: “Si calentamos o enfriamos nuestra botella una vez cerrada, el líquido, puede reventar el envase Marca-País”: resulta fundamental recordar la importancia de monitorizar el devenir de nuestra Marca-País hacia una Marca País Inteligente, es decir, cómo somos percibidos de manera continua y tomamos decisiones. En caso contrario es posible que perdamos importantes oportunidades o no podamos corregir reactivamente los contratiempos. O lo que es lo mismo, no controlamos ese entorno que puede provocar que nuestra botella-Marca País se enfríe o se caliente; así que debemos prestar atención. Una actitud: el trabajo no está hecho, está empezando en cada momento.

Por tanto: ¿Realizo un seguimiento de todo aquello se dice? ¿Conozco dónde tengo que actuar para corregir, eliminar o potenciar tendencias que pueden afectar a mi Marca País?

Como síntesis y recomendación final de este Decálogo hacia una Marca País Inteligente, se plantea pues la necesidad de unificar estos principios desde un centro con la responsabilidad de proteger y potenciar la marca, un Centro de Inteligencia de la Marca España.

La Marca País afecta de manera directa a la percepción que se tiene de éste y, por tanto, a todo aquel producto procedente o asociado con dicho país. A saber: inversiones, financiación, turismo… Es decir, en todos los ámbitos socio-económicos del país. Crear (si no existe), cumplir con las promesas realizadas y hacer de la Marca España un referente global es tarea de todos los agentes que sobre ésta intervienen y tener un control constante y continuo que permita adelantar acontecimientos negativos y potenciar los puntos fuertes.

Después de lo expuesto en los dos últimos artículos, ¿de qué manera pueden contribuir cada uno de los estamentos políticos, económicos, institucionales y sociales para hacer de la Marca España un intangible de valor y, por lo tanto, un imán de atracción de recursos?

Juan Pérez de los Cobos

Consultor id Inteligencia
jperez@idinteligencia.com

Inteligencia Económica y la Marca País: “Be Water, my friend”

02/03/2012

“Toda Marca País sumergida en una Sociedad Líquida experimenta un empuje vertical y hacia la superficie igual al peso que desarrollan sus gobiernos,  sus marcas y la gente que habla de ella.”

Principio de Arquímedes aplicado a una Marca País Líquida.

Resulta evidente la transformación de liderazgo global que experimenta la economía mundial y el protagonismo económico cada vez mayor de potencias como China, Brasil o Rusia. También los profundos cambios en las comunicaciones, cuya democratización implica una mayor transparencia y un cambio en las reglas de juego entre las administraciones y los ciudadanos-consumidores. Estamos, sin duda, viviendo un nuevo planteamiento de las relaciones humanas que van desde el nivel más esencial de nuestras relaciones personales hasta las que se establecen en el ámbito de la empresa y con los propios Estados.

¿Cómo potenciar que nuestra Marca País sea relevante en este entorno fluctuante?

Resultará imprescindible ser reactivos al entorno líquido, y garantizar la consistencia de la Marca País al tiempo que nos adaptamos a las nuevas necesidades globales siendo conscientes todos los implicados de que las normas están fluyendo y que todos debemos hacer el esfuerzo de adaptarnos y hacernos más líquidos.

En 1972, Bruce Lee, actor y propulsor del cine de artes marciales destacó en una entrevista para la televisión su manera de entender los procesos de adaptabilidad  y formuló la siguiente frase: “Vacía tu mente. Libérate de las formas. Como el agua. Pon agua en una botella y será la botella. Ponla en una tetera y será la tetera. El agua puede fluir, o puede golpear. ¡Sé agua, amigo” (Be water, my friend!).

Esto, aplicado al contexto de una Marca País se puede sintetizar como sigue:

  1. Tengamos claro cuál nuestra botella-Marca País.
  2. Trabajemos un envase y un líquido que seamos capaces de beber.
  3. Cuantifiquemos la cantidad de líquidos que necesitamos para llenarla. 
  4. Mezclemos los líquidos con el predominio de un sabor, un color y un olor que luego el ciudadano-consumidor pueda identificar.
  5. Hagamos que los organismos estatales y empresas se conviertan en sustancias líquidas que se adapten a su envase-Marca País. 
  6. Cada envase-Marca País requiere una manera de ser llenado y no son los líquidos los que imponen su criterio.
  7. Cerremos la botella-Marca País con un tapón específico para que llegue intacta al ciudadano-consumidor.
  8. Enviemos nuestra tu botella rellena al que tenga sed y si no la tuviera, basta con que quiera beberla.
  9. Si nos encontramos perdidos escribamos un mensaje, pongámoslo en la botella, tapémosla y tirémosla al mar digital. Seguro que alguien lo encuentra en alguna playa. 
  10. Si calentamos o enfriamos nuestra botella una vez cerrada, el líquido, puede reventar el envase-Marca País.

Como afirman Irving Rein y Ben Shields, de la Northwestern University, debemos estar atentos a lo que denominan cambios estratégicos en el entorno, y dotar permanentemente de sentido a la innovación, un parámetro sin duda sujeto a las trepidantes fechas de caducidad actuales.

La inteligencia competitiva y económica son unas herramientas de creación y preservación de las Marcas País extraordinarias. Trabajar una marca global desde sus procesos puede ser la diferencia entre “ser”, o simplemente “estar”; como pretendemos demostrar en nuestras siguientes publicaciones.

José Miguel Sánchez Guitián

Socio fundador de ID Inteligencia
Profesor ESIC
Autor del “Blog Líquido”
Enhanced by Zemanta

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 106 seguidores

%d bloggers like this: